Los ciudadanos vacceos de Pintia (1999, Aula de Arqueología de Peñafiel, Valladolid), los segadores gallegos en Tierra de Campos (1999, Museo Etnográfico de Cuenca de Campos, Valladolid) o los legionarios romanos durante su campaña de conquista en Hispania (2000, Aula de Arqueología de Santibáñez de Vidriales, Zamora), necesitaban respectivamente un poblado, un campo donde trabajar y unos barracones para descansar. Pues nada, nuestro compañero J. Ramón Almeida, haciendo acopio de todos sus recursos, se dispuso a satisfacer dichas demandas sociales, incorporando, en caso de extrema necesidad, personal complementario y cualificado.