SERCAM participa en el III Congreso Internacional de Arqueología Informática Gráfica Patrimonio e Innovación

El arqueólogo y especialista en reconstrucción virtual de SERCAM, José Ramón Almeida ha expuesto en el congreso un trabajo de arqueología virtual centrado en un yacimiento medieval inédito situado en Baltanás, Palencia.

Sevilla ha sido una vez más el mayor foro internacional sobre arqueología, informática gráfica, patrimonio e innovación con la celebración de la 3ª edición del congreso internacional Arqueología 8.0. Entre los días 22 y 24 de junio la capital andaluza ha congregado a múltiples universidades, empresas y grupos de investigación, tanto nacionales como internacionales, con el objetivo común de cohesionar una disciplina cada vez más asentada como es la arqueología virtual.

José Ramón Almeida, arqueólogo y especialista en reconstrucción virtual  de SERCAM, ha tenido la oportunidad de aportar un ejemplo de colaboración entre la arqueología virtual y la difusión cultural centrado en un yacimiento medieval inédito situado en Baltanás, Palencia. Se trata de un poblado articulado en torno a una iglesia y rodeado de una impresionante necrópolis de más de 700 tumbas. En este caso la reconstrucción virtual permite darle un mayor recorrido a una parte del patrimonio local condenada a desaparecer.

En su tercera edición este foro abierto se ha consolidado como una herramienta útil para todos los profesionales que trabajan con y para el patrimonio. Por una parte, y desde el punto de vista teórico, se ha seguido debatiendo un marco de actuación sobre reconstrucción virtual, materializado en la denominada Carta de Sevilla. Por otra parte, las empresas han aportado la visión enfocada desde la arqueología de gestión mientras que instituciones y grupos de investigación han mostrado variados ejemplos de aplicación de las tecnologías al tratamiento del patrimonio. Las conclusiones finales de este dinámico congreso han vuelto a recordar la necesidad de adaptar  la disciplina arqueológica a los nuevos medios tecnológicos y a las posibilidades de la Web como vehículo transmisor de contenidos arqueológicos. En el nuevo paradigma la difusión es, por fin, parte de la investigación científica.